El volumen de hormigón vale largo × ancho × espesor, más una previsión de pérdidas. Introduce tus dimensiones y un coeficiente de pérdidas para obtener el volumen neto y el total en metros cúbicos y en yardas, el número de sacos de 40 kg y cuántos camiones representa. El coeficiente de pérdidas no es opcional: quedarse corto a mitad del vertido cuesta mucho más que pedir de más.
Calculadora
Unidades:
m
Longitud en planta de la losa o la zapata
m
Anchura en planta de la losa o la zapata
m
En metros: una losa de 150 mm son 0,15
%
5 a 10 % en losa, 10 a 15 % en zapata sobre terreno flojo
Resultado del cálculo
Pulsa Calcular para obtener el volumen neto, el total con pérdidas incluidas, el número equivalente de sacos de 40 kg y los camiones de hormigón preparado. Pide sobre el volumen total, nunca sobre el neto.
Solución paso a paso
Ayuda de dimensionamiento preliminar. Los resultados siguen las fórmulas publicadas que se citan más abajo y están pensados para estimaciones, estudio y diseño preliminar. El proyecto definitivo debe verificarlo un ingeniero cualificado conforme a la normativa vigente donde se ejecute la obra.
Beneficios principales
✓Da el volumen neto y el volumen con pérdidas, sin ambigüedad sobre cuál pedir
✓Convierte a sacos de 40 kg y a camiones en la misma pasada
✓Incluye la conversión a yardas cúbicas para los suministradores que cotizan en imperial
✓Avisa de espesores inusuales y de vertidos de una sola vez demasiado grandes
✓El gráfico de sensibilidad muestra la respuesta del volumen al espesor
✓Enlaces compartibles y exportación CSV para el expediente de compra
¿Qué es el volumen de hormigón?
Para cualquier elemento prismático —una losa, una zapata corrida, un macizo rectangular— el volumen de hormigón es sencillamente el producto de sus tres dimensiones. La aritmética es trivial; lo que da problemas es todo lo que la rodea. Las dimensiones deben ir en unidades coherentes, el espesor suele darse en milímetros mientras las dimensiones en planta van en metros, y el volumen que sale de la central nunca es exactamente el que acaba en el encofrado.
Por qué existe el coeficiente de pérdidas
Se pierde hormigón por derrames, por sobreexcavación que el hormigón acaba rellenando, por deformación del encofrado bajo el empuje del hormigón fresco, por el material que queda en el camión y en la tubería de bombeo, y por las probetas de control. En una losa bien controlada la pérdida ronda el 5 %; en una zapata excavada en terreno flojo puede superar el 15 %, porque la zanja se lleva lo que se lleva. Un 10 % es el valor por defecto habitual para una losa sobre base preparada.
Sacos u hormigón preparado
El punto de cambio está en torno a medio metro cúbico. Por debajo, el hormigón en saco resulta cómodo y evita el recargo por cantidad mínima. Por encima, el número de sacos se vuelve inmanejable: los 8,25 m³ del ejemplo de más abajo supondrían casi 500 sacos, varios días de amasado y un resultado muy irregular. Los suministradores de hormigón preparado transportan típicamente de 6 a 9 m³ por camión y cobran un recargo por debajo de su mínimo, que suele rondar los 3 m³.
Fórmula
V = L × A × E
Volumen neto de hormigón de un elemento rectangular
Fórmulas relacionadas
V_total = V × (1 + pérdidas/100)
V_yd³ = V_m³ × 1,30795
N_sacos = V_total / 0,017
V_circular = π D² h / 4
Definición de variables
Símbolo
Variable
Unidad
Descripción
V
Volumen neto
m³
Volumen geométrico del elemento, antes de cualquier previsión de pérdidas.
V_total
Volumen total
m³
Volumen a pedir, pérdidas incluidas. Es la cifra del pedido.
L
Largo
m
Mayor dimensión en planta del elemento.
A
Ancho
m
Menor dimensión en planta del elemento.
E
Espesor
m
Espesor de la losa o canto de la zapata. Introdúcelo en metros: 150 mm son 0,15.
pérdidas
Coeficiente de pérdidas
%
Previsión de derrames, sobreexcavación y material que queda en el camión. 5 a 10 % en losa, 10 a 15 % en zapata.
Cómo usar esta calculadora
Introduce todas las dimensiones en metrosEl espesor es el que se equivoca al teclear: una losa de 150 mm son 0,15 m y no 150. Meter milímetros aquí multiplicaría el volumen por mil, lo que al menos es un error visible y no uno sutil.
Para una zapata, toma la profundidad realmente excavadaUna zanja en terreno flojo rara vez tiene el tamaño dibujado. El hormigón rellena lo que se ha excavado: mide la excavación real, o sube el coeficiente de pérdidas en consecuencia.
Elige un coeficiente de pérdidas acorde a la obra5 % para una losa sobre base compactada con encofrado ajustado, 10 % como valor por defecto, 15 % o más para zapatas en terreno flojo o irregular. Un hormigón bombeado añade además una previsión por el material que queda en la tubería.
Descompón las formas complejas en rectángulosUna losa en L son dos rectángulos; un engrosamiento de borde es una banda añadida a la losa corriente. Calcula cada parte por separado y suma, cuidando de no contar dos veces el solape en las esquinas.
Pide sobre el total y redondea al paso del suministradorEl hormigón preparado se vende normalmente en pasos de 0,25 o 0,5 m³. Redondea al alza y no a la baja: el coste de una pequeña cantidad extra es irrisorio frente al de una junta fría.
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1
Una losa de planta baja mide 10,0 m por 5,0 m y tiene 150 mm de espesor. Prever un 10 % de pérdidas y determinar qué pedir.
En sacos de 40 kg: 8,25 / 0,017 = 486 sacos, evidentemente irreal a esta escala
En hormigón preparado: 8,25 / 8,0 = 1,03 camiones, así que dos entregas o un camión más un complemento
Pedido práctico: 8,5 m³, redondeados al medio metro cúbico del suministrador.
Ejemplo 2
Una zapata corrida de 24 m de largo, 600 mm de ancho y 450 mm de canto, excavada en arcilla blanda. Es el caso donde el coeficiente de pérdidas deja de ser una formalidad.
Solución paso a paso
Conversión: L = 24,0 m, A = 0,60 m, E = 0,45 m
Volumen neto: V = 24,0 × 0,60 × 0,45 = 6,48 m³
Con un 10 % de pérdidas: V_total = 6,48 × 1,10 = 7,13 m³
Pero las paredes de la zanja en arcilla blanda no mantendrán el perfil dibujado. Con un 20 %, más acorde al terreno: V_total = 6,48 × 1,20 = 7,78 m³
La diferencia entre ambas previsiones vale 0,65 m³, alrededor del 8 % del pedido y aproximadamente el volumen de un complemento de entrega
Hormigón preparado: 7,78 / 8,0 = 0,97 camiones, así que una sola entrega basta si el mínimo de facturación resulta aceptable
El juicio a emitir: pedir de más cuesta el precio del sobrante. Pedir de menos en una zapata significa una junta fría en un punto arbitrario, que después habrá que justificar ante la dirección facultativa.
Sensibilidad al espesor
El volumen es directamente proporcional al espesor, así que la curva es una recta. Las consecuencias prácticas, en cambio, no lo son. Vigila el paso del número de camiones por cada entero, porque ahí es donde aparece una entrega más. El marcador señala tu espesor actual.
Volumen total (con pérdidas)frente aEspesor (E)
Se recalcula en vivo con tus datos. El marcador señala tu valor actual.
Gráfico de líneas de Volumen total (con pérdidas) frente a Espesor (E). Los mismos valores aparecen en la tabla de datos de abajo.
Valores representados arriba, muestreados en el rango de espesor (e).
Cómo interpretar el resultado
El volumen no es en sí una magnitud que apruebe o suspenda: los rangos de abajo indican lo que el resultado implica para la forma de comprar y poner el hormigón. Los umbrales son comerciales más que estructurales.
Volumen total (con pérdidas): < 0,5Terreno del saco
Un volumen total de < 0,5 m³ es lo bastante pequeño para hormigón en saco, lo que evita cualquier recargo por cantidad mínima. Amasar a mano o en hormigonera es viable a esta escala, aunque conviene vigilar la regularidad entre amasadas si el acabado importa.
Volumen total (con pérdidas): 0,5 – 3Terreno intermedio incómodo
Un volumen total de 0,5 – 3 m³ es mucho para sacos y queda por debajo del mínimo de entrega de la mayoría de los suministradores, en torno a 3 m³. Cuenta con un recargo, o comprueba si hay un camión dosificador que amase en obra disponible en tu zona.
Volumen total (con pérdidas): 3 – 50Pedido corriente de hormigón preparado
Un volumen total de 3 – 50 m³ corresponde a un pedido normal. Redondea al paso del suministrador, confirma el acceso y los plazos de descarga, y prevé el destino de cualquier sobrante antes de que llegue el camión.
Volumen total (con pérdidas): ≥ 50Vertido grande: organiza la logística
Un volumen total de ≥ 50 m³ exige varios camiones sucesivos. Programa las entregas según el ritmo de puesta en obra en lugar de pedirlo todo a la vez, decide de antemano dónde irán las juntas de hormigonado, y confirma que el hormigón podrá colocarse y fratasarse antes del principio de fraguado.
Camiones (8 m³): 1 – 1,3Justo por encima de un camión completo
Con 1 – 1,3 camiones apenas entras en una segunda entrega. Mira si reducir algo la previsión de pérdidas, o cambiar ligeramente una dimensión, deja el pedido por debajo de un solo camión: el ahorro es el de una entrega entera.
Errores comunes que evitar
Introducir el espesor en milímetros
Por qué importa:Las dimensiones en planta salen naturalmente en metros mientras el espesor se da en milímetros: mezclarlos es fácil. Meter 150 en lugar de 0,15 multiplica el volumen por mil.
✓Cómo evitarlo:Convierte el espesor a metros antes de introducirlo: divide los milímetros entre 1000. Un resultado de varios miles de metros cúbicos para la losa de una vivienda es la firma de este error.
Pedir el volumen neto
Por qué importa:El volumen geométrico no tiene en cuenta ni los derrames, ni la sobreexcavación, ni el movimiento del encofrado, ni el hormigón que queda en el camión y en la tubería. Pedirlo es garantizarse quedarse corto.
✓Cómo evitarlo:Pide siempre sobre el total con pérdidas incluidas. Hasta una losa bien controlada pierde en torno al 5 %, y una zapata en terreno flojo puede perder el triple.
Tomar el perfil de zanja dibujado para las zapatas
Por qué importa:Una excavación en algo que no sea terreno firme se sale de perfil, y el hormigón rellena el hueco que existe en lugar del que se dibujó. Los volúmenes superan habitualmente la cifra calculada en un 15 a 25 %.
✓Cómo evitarlo:Mide la excavación real cuando sea posible, o sube el coeficiente de pérdidas según el terreno. En suelos muy flojos, valora entibar la zanja para controlar el perfil.
Olvidar los engrosamientos de borde y las vigas de canto
Por qué importa:Una losa con el perímetro engrosado o con una viga integrada se lleva bastante más hormigón del que su espesor nominal hace pensar. En una losa pequeña, el extra puede alcanzar el 20 % del total.
✓Cómo evitarlo:Calcula la losa corriente y cada engrosamiento por separado, y después suma. Vigila el solape en las esquinas para no contar una banda dos veces.
Ignorar el mínimo de entrega del suministrador
Por qué importa:La mayoría de los suministradores cobran un recargo por debajo de un mínimo de unos 3 m³. Un pedido de 2 m³ puede costar casi lo mismo que 3 m³, lo que cambia la economía del vertido.
✓Cómo evitarlo:Comprueba ese mínimo antes de pedir. Cuando una unidad de obra queda justo por debajo, mira si un elemento contiguo puede hormigonarse a la vez.
No prever el destino del sobrante
Por qué importa:El sobrante tiene que ir a algún sitio, y devolverlo a central puede facturarse. Verterlo en un punto no previsto crea un problema que sobrevive al vertido.
✓Cómo evitarlo:Identifica un uso de antemano —un macizo en espera, un refuerzo, una base de valla— o acuerda las condiciones de retorno con el suministrador al hacer el pedido.
Aplicaciones prácticas
▸Estimar el hormigón de una solera o de una losa de forjado
▸Pedir el material de zapatas corridas y aisladas
▸Medir accesos, caminos y superficies de aparcamiento
▸Dimensionar los vertidos de un muro de contención y su zapata
▸Estimar el hormigón de pilares y macizos en obras pequeñas
▸Contrastar la cantidad de un suministrador con tu propia medición
Casos de uso por sector
Vivienda unifamiliar
Las empresas pequeñas piden en pasos de medio metro cúbico y tratan el coeficiente de pérdidas como un seguro. La losa de una vivienda se vierte en una sola operación continua con un equipo reducido: quedarse corto resulta por tanto especialmente dañino, porque el equipo de acabado ya está allí y la junta no se puede esconder.
Mediciones y presupuestos
Las cantidades de la medición alimentan a la vez el precio de la oferta y el pedido de materiales, pero no sirven al mismo fin. Los técnicos valoran de ordinario el volumen neto y piden el bruto, manteniendo la previsión de pérdidas visible en una línea aparte para poder conciliarla tras el vertido.
Suministro de hormigón preparado
Las centrales programan la rotación de camiones según el ritmo de puesta en obra del cliente y no según el total pedido. Un vertido de 40 m³ entregado en cinco camiones exige espaciarlos según la capacidad del equipo, o los últimos superan su plazo de descarga y la carga se rechaza.
Consejos prácticos
💡El volumen es lineal en cada dimensión: un 10 % de error en el espesor es un 10 % de error en el pedido.
💡Redondea al paso del suministrador. El coste del sobrante es irrisorio frente al de una junta fría.
💡El hormigón en saco deja de tener sentido por encima de medio metro cúbico: 0,5 m³ ya son 30 sacos.
💡Para una zapata en terreno flojo, mide la excavación en lugar de fiarte del plano.
💡Descompón las plantas irregulares en rectángulos y suma: es más rápido y menos arriesgado que una fórmula de superficie.
💡Acuerda de antemano el destino del sobrante, antes de que esté en un camión en tu obra.
Ventajas y limitaciones
Ventajas
✓Aritmética directa, sin hipótesis discutibles
✓Distingue el volumen neto del de pedido, que no sirven al mismo fin
✓Convierte directamente a las unidades en que cotizan los suministradores
✓Se extiende a cualquier forma prismática por suma de rectángulos
✓Lo bastante rápida para contrastar la cantidad de un suministrador durante la llamada
Limitaciones
!Solo cubre prismas rectangulares; los elementos circulares o troncocónicos tienen sus propias fórmulas
!Supone espesor constante: los engrosamientos de borde se suman aparte
!El rendimiento de 0,017 m³ por saco es nominal y varía según el producto
!La capacidad de 8 m³ por camión es típica, pero los suministradores llevan de 6 a 9
!No descuenta el volumen que ocupan las armaduras, despreciable por debajo del 2 %
!No tiene en cuenta las pérdidas en la tubería de bombeo, típicamente 0,2 a 0,5 m³ más
!No dice nada sobre la dosificación, la clase resistente ni el método de puesta en obra
Pérdidas según el elemento y el terreno
El coeficiente de pérdidas es donde reside el criterio del medidor. Estas son las previsiones que se aplican habitualmente y la razón de cada una: los valores reflejan cuánto control tienes sobre la forma que el hormigón acaba rellenando.
Previsiones orientativas. Las condiciones de obra, la experiencia del equipo y el método de puesta en obra las desplazan todas, y el histórico de la propia obra sigue siendo la mejor guía.
Elemento y condiciones
Pérdidas habituales
Causa principal de pérdida
Losa sobre base compactada, encofrado ajustado
5 %
Derrames y pérdidas de acabado
Losa sobre lámina apoyada en zahorra
7–10 %
Irregularidad de la base
Zapatas aisladas en terreno firme
10 %
Sobreexcavación leve
Zapatas corridas en arcilla blanda o húmeda
15–25 %
Zanja fuera de perfil
Hormigón bombeado, cualquier elemento
añadir 2–5 %
Material que queda en la tubería
Pilares y muros encofrados
5 %
Deformación del encofrado bajo el empuje del hormigón fresco
¿Cómo se calcula la cantidad de hormigón necesaria?
Multiplica el largo por el ancho por el espesor, todo en metros, y añade después una previsión de pérdidas. Una losa de 10 m por 5 m con 150 mm da 7,5 m³ netos, y 8,25 m³ tras un 10 % de pérdidas, que es la cifra a pedir.
¿Qué coeficiente de pérdidas prever para el hormigón?
5 a 10 % para una losa sobre base preparada, 10 a 15 % para zapatas aisladas, y 15 a 25 % para zapatas corridas en terreno flojo, donde la zanja se sale de perfil. El bombeo añade un 2 a 5 % por el material que queda en la tubería.
¿Cuántos sacos de 40 kg hacen un metro cúbico?
Unos 59, ya que cada saco rinde aproximadamente 0,017 m³. Eso hace irreal el hormigón en saco por encima de medio metro cúbico: los 8,25 m³ del ejemplo anterior pedirían 486 sacos y varios días de amasado. Un saco de 35 kg rinde algo menos, en torno a 0,015 m³: comprueba el rendimiento impreso en el envase.
¿Cuánto hormigón transporta un camión?
Típicamente de 6 a 9 m³, con 8 m³ como valor de trabajo habitual. La mayoría de los suministradores fijan además un mínimo de entrega de unos 3 m³ y cobran un recargo por debajo, lo que importa en los vertidos pequeños.
¿Cómo se convierten metros cúbicos a yardas cúbicas?
Multiplica por 1,308. Así, 8,25 m³ son 10,79 yd³. En sentido contrario, multiplica las yardas cúbicas por 0,7646. Los suministradores norteamericanos cotizan en yardas cúbicas, así que conviene tener la conversión a mano. Una yarda cúbica pesa aproximadamente 1,8 toneladas, frente a las 2,4 toneladas de un metro cúbico.
¿Hay que pedir el volumen neto o el total?
El total, con pérdidas incluidas. El neto es el volumen geométrico de la unidad terminada y no contempla derrames, sobreexcavación ni material que queda por el camino. Pedirlo lleva sistemáticamente a quedarse corto. El neto sirve para valorar la oferta y el bruto para el pedido: mantén las dos líneas separadas en la medición.
¿Cómo se calcula el hormigón de una losa en L?
Divídela en dos rectángulos, calcula cada uno y suma. Cuidado con la esquina donde se encuentran, para que la banda común no se cuente dos veces: es el error habitual con las formas compuestas. El mismo método vale para una planta en T o en U: tantos rectángulos como brazos, y después la suma.
¿Las armaduras reducen el volumen de hormigón?
De forma despreciable. El acero ocupa típicamente menos del 2 % del volumen de una sección, lo que cabe holgadamente en la previsión de pérdidas. No merece la pena descontarlo, y hacerlo arriesga a pedir de menos. Descontarlo complica la medición sin ganar nada apreciable en el pedido final.
¿Qué pasa si falta hormigón a mitad del vertido?
Se obtiene una junta fría donde el hormigón fresco encuentra al que ya ha empezado a fraguar: un plano de debilidad y una posible vía de agua. Suele haber que comunicarlo a la dirección facultativa, y la reparación cuesta mucho más que el sobrante evitado.
¿Cómo se calcula el hormigón de un pilar circular?
Emplea πD²h/4, donde D es el diámetro y h la altura. Un pilar de 400 mm y 3 m de alto da π × 0,4² × 3 / 4 = 0,377 m³, antes de cualquier previsión de pérdidas. Para un pilote perforado, añade una previsión todavía mayor, porque la perforación nunca sale perfectamente cilíndrica.
Glosario
Volumen neto
El volumen geométrico de la unidad terminada, antes de cualquier previsión de pérdidas.
Coeficiente de pérdidas
Previsión porcentual que cubre derrames, sobreexcavación, movimiento del encofrado y material que queda en el camión o la bomba.
Hormigón preparado
Hormigón dosificado en central y entregado en camión hormigonera, típicamente de 6 a 9 m³ por carga.
Recargo por cantidad mínima
Importe que aplica el suministrador cuando el pedido baja de su mínimo de entrega, en torno a 3 m³.
Junta fría
Plano de debilidad formado donde se coloca hormigón fresco contra hormigón que ya ha empezado a fraguar.
Sobreexcavación
Excavación más allá del perfil previsto, que el hormigón acaba rellenando y que aumenta el volumen necesario.
Camión dosificador
Camión que dosifica y amasa en obra, lo que permite cantidades exactas y evita los recargos por cantidad mínima.
Engrosamiento de borde
Aumento local del espesor de una losa en su perímetro o bajo una carga, que añade volumen por encima del nominal.
Plazo de puesta en obra
El tiempo del que se dispone para colocar el hormigón tras su amasado, típicamente 90 a 120 minutos.
Referencias científicas y normativas
Código Estructural (Real Decreto 470/2021), anejo 18 — Hormigón estructural — Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana
UNE-EN 206 — Hormigón: especificaciones, prestaciones, producción y conformidad — AENOR
UNE-EN 13670 — Ejecución de estructuras de hormigón — AENOR
ACI 304R — Guía de medición, amasado, transporte y puesta en obra del hormigón — American Concrete Institute
ASTM C94/C94M — Especificación normalizada del hormigón preparado — ASTM International
Conclusión
El volumen de hormigón es largo por ancho por espesor, y la aritmética es la parte fácil. Lo que decide que un vertido salga bien son la previsión de pérdidas y las unidades: el espesor introducido en milímetros en lugar de metros es el error clásico, y pedir el neto en lugar del bruto es la omisión clásica. Elige la previsión según la obra —5 % para una losa sobre base preparada, hasta un 25 % para zapatas en arcilla blanda donde la zanja se lleva lo que se lleva— y redondea al paso del suministrador. El hormigón de más cuesta el precio del sobrante; quedarse corto cuesta una junta fría y una explicación a la dirección facultativa.
Calcula tu propio vertido arriba y luego recorre el espesor en el gráfico para ver dónde el número de camiones cruza un entero.